Van a la Corte Suprema por María Ovando
Los abogados Roxana Rivas y Eduardo Paredes, defensores de María Ovando, condenada en 2022 a 20 años de prisión por supuestamente haber facilitado el abuso de dos de sus hijas menores, presentaron un recurso extraordinario federal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) después que el Superior Tribunal de Justicia de Misiones (STJM) rechazara la revisión de aquella sentencia.
El STJM ratificó en julio de este año las condenas contra María Ovando (20 años de prisión), Marcos Laurindo (18 años), Lucas Ferreira De Lima (12 años), y «desatendió los planteos de la defensa», remarcó Paredes en La 99.3 y advirtió que esperaban que «el STJ rechace el pedido de revisión de las condenas».
María Ovando fue condenada en 2011 bajo el argumento de no haber evitado la muerte de su hija de tres años, fallecida por desnutrición. Las condiciones de vida de María y su familia de 12 hijos/as eran de extrema pobreza, ella no contaba con trabajo formal ni percibía ninguna asistencia del Estado. Por la muerte de su hija, María Ovando estuvo presa veinte meses y en noviembre de 2012 fue finalmente absuelta por el Tribunal Penal de Eldorado.
Ocho años más tarde, en octubre de 2020, la mujer fue sentenciada por ese mismo tribunal a 20 años de prisión por encontrarla culpable de no haber impedido el abuso sexual de dos de sus hijas, en una investigación plagada de irregularidades y con pruebas fuertemente cuestionadas.
“Se trata de un proceso que se llevó adelante sin pruebas. El encarcelamiento es injusto y se debe investigar el entramado de poder que llevó a esta condena”, fundamentó ya en 2022 la directora Nacional de Acceso a la Justicia, Gabriela Carpineti, quien también consideró entonces que “existe un especial ensañamiento con María para intentar disciplinar al movimiento feminista que tomó su caso como paradigma del machismo reinante en el Poder Judicial y reclama por una Reforma Judicial Feminista”.
La presentación realizada ante la Corte de Misiones calificó las vulneraciones sufridas por María Ovando como un “recorrido de violencia institucional”. A su vez, solicitó que se incorpore la perspectiva de género al análisis del caso, que se restituya el vínculo de María Ovando con sus hijos e hijas y que se implementen medidas de carácter reparatorio. Siendo inexistente el riesgo de fuga, estando pendiente la sentencia definitiva y, en definitiva, en vigencia plena del Principio de Inocencia, desde Acceso a la Justicia afirman que corresponde que transite en libertad el resto del proceso judicial y solicitan su absolución. La respuesta del STJM fue ratificar la condena de Ovando.